La Argentina esta posicionada en el top 5 de los países de más consumo de cirugía, por qué? La obsesión de una nariz repingada, pechos voluptuosos, labios carnosos, pómulos sobresalientes y dos clásicos: lucir sin arrugas un rosto de 20 años menos y un lipo que elimine todo rastro de haber tenido buen apetito.
Los cirujanos explican que hay pedidos difíciles de complacer, y es cuando la gente se vuelve obsesionada con el bisturí sin tener en cuenta detalles importantes. Tener una pequeña nariz, o fina y repingada cuando la estructura ósea es fuerte y de gran tamaño sería una ridiculez. Tener más de 100 kilos y pretender salir de un quirófano luciendo 90-60-90 es un imposible. Solicitar los pechos de Luli Salazar, la cola de J-Lo, los labios de Angelina Jolie es querer parecerse a alguien con quien no se comparte ningún tipo de parecido.
Por empezar que la ética marca ciertas pautas al cirujano quien evalúa psicológicamente al paciente. Pedir los pechos de Luli, cuando sabemos que son demasiados grandes para tan pequeña estatura, y que con el tiempo accarrean problemas a la columna, es algo que los cirujanos evitan. Ahora bien, quien operó a Luli no tomó cuenta de estos detalles. Al parecer no, como tampoco tomó en cuenta que en seis años se ha sometido a más cirugías que la mismísima Moria o Mirtha. (foto) Su rostro y cuerpo al comienzo de su carrera con tan solo 21 o 22 años. Hoy seis años más tarde, vemos como cambió sus párpados, pómulos, labios, pechos y la forma de sus cejas.
Algunas personas sufren de un cuadro psiquiátrico denominado dismorfofobia, relacionado estrechamente con el llamado trastorno obsesivo-compulsivo, algo así como la anoréxica que se ve gorda y está raquítica. Los famosos cada vez sufren más de dismorfofobia, no lo cree?
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